«En los lugares como en otras muchas experiencias de la vida, suele bastar con la primera vez».

– Las columnas de hércules. Paul Theroux

Este año he completado siete viajando por varios lugares, los cuales han llenado mi mochila de experiencias, recuerdos, anécdotas y, sobre todo, de paciencia. Últimamente, recibo muchos mensajes por Instagram a diario  de personas buscando un poco de asesoría, especialmente en esas primeras aventuras al exterior y, por este motivo, he decidido escribir sobre lo que significa emprender un nuevo viaje.

Con el tiempo entendí que recorrer sitios no es solo ir de paso por un destino sin entender antes sus tradiciones, su cultura o compartir con su gente, y para esto se requiere tiempo, planificación, aprendizaje y ganas.

Lo primero que hago cuando me planteo hacer un nuevo viaje es elegir mi destino. Por lo general tengo varios sitios en mi cabeza, así que, al principio, se me hacía un poco difícil enfocarme. Suena extraño, pero luego de llevar varios años viajando entendí que no se trata de coleccionar sellos en el pasaporte, sino de hacer propio cada lugar.

Para elegir el destino tengo tres herramientas que me han servido bastante y por eso las recomiendo:

Para elegir el destino tengo tres herramientas que me han servido bastante y por eso las recomiendo:

  1. Escuchar nueva música relacionada con un destino que tengo en mente 
  2. Ver películas de tres destinos que estén rondando en mi cabeza, a los cuales los he nombrado los ‘preelegidos’.
  3. Mis amigos son una gran fuente de información, ya que, con sus exageraciones o anécdotas, me hago una visión de lo que puedo llegar a ver en los destinos, y seguramente doy con información que no encontraré en otro lugar.

Hay momentos en los que tenemos tendencia a escuchar con más frecuencia ritmos y canciones que nos detienen en el tiempo y nos hacen soñar con un sitio, para mí esa es la primera señal del destino, porque me permite visualizar como en un sueño el lugar en el que no he estado, pero el ritmo me transporta allí. Para esto he creado una playlist en Spotify, la cual bauticé con el nombre de ‘viagando’, en la cual guardo nuevos sonidos, cantantes, canciones que escucho por los lugares que voy conociendo y recomendaciones de personas que aparecen en el camino.

Luego, elijo un par de películas que me permiten tener un panorama de estos tres destinos. Si en mi cabeza rondan, por ejemplo, el Tíbet, Italia o Chile, busco producciones como Siete años en el Tíbet, Diarios de motocicleta o La gran belleza, por poner solo algunos ejemplos de las que yo escogería para ver qué lugares me motivan más, y esto me sirve como canal de comunicación con otras personas que han visitado alguno de estos. Luego me doy a la tarea de preguntar mucho acerca de sus experiencias buenas y malas, porque me di cuenta de que, aunque cada viaje es diferente, el tener un poco más de información de estos viajeros me permite conocer sitios que no todo el mundo recorre.

El viaje empieza desde el momento en que tomas la decisión de viajar, así que cada detalle cuenta para disfrutarlo.

Algunos consejos importantes para tener en cuenta son:

Planificar

Mi abuela Flor fue siempre moderna y decidida, la primera viajera que conocí en mi vida,  una mujer independiente que me enseñó que todo en la vida debe tener un orden, hasta los viajes, porque eso que no se planea, luego te cuesta un dineral o un dolor de cabeza. Esto sería el comienzo de cualquier aventura o proyecto que empecemos. Organizarnos nos permitirá cometer menos errores durante el viaje. Para planificar necesitamos tener un destino elegido, un presupuesto y una programación de realmente cuánto va a durar nuestro viaje, así no lo tengamos tan claro al principio.

Al planificar el presupuesto debemos incluir un dinero extra para imprevistos, sin importar que el viaje sea de mochilero.

 

Una mala planificación puede causar inconvenientes que ponen en riesgo nuestra vida. Por ejemplo, yo tuve una mala experiencia en Buenos Aires cuando no calculé que un retraso de un avión podía mover todo mi itinerario, cambiar por completo mis planes y aumentar mi presupuesto, el cual estaba al límite.

Optimizar el tiempo

Un cronograma nos permite tener varias posibilidades:

  • Una visualización de las actividades que realizaremos es importante porque si investigamos antes de viajar a un destino, podemos encontrar que hay actividades gratuitas en varios países si se reservan con antelación. Por ejemplo, los primeros domingos de cada mes en la mayoría de los países de Europa algunos de sus museos son de entrada libre.
  • El reservar con antelación ayuda a evitar las filas interminables en las entradas de algunos monumentos de Europa. Por ejemplo, en Francia, en el verano suelen ir muchas personas al Museo de Louvre y las filas son infinitas bajo los rayos del sol. Esto lo evitas si reservas y compras las entradas con anticipación. 
  • Fijar una fecha nos compromete a dejar las excusas de por medio para hacer el viaje. A menudo todos decimos «sí, el próximo año iré a la India”, pero pasan los años y nunca vamos.

Después de haber elegido el destino es importante averiguar los requisitos de entrada, como visados, vacunas, entre otros, en los sitios o embajadas oficiales del lugar de destino; verificar si nuestros pasaportes están vigentes y si hay alguna restricción que nos cambie el destino de nuestro viaje. 

Solo en ese momento pasamos al siguiente paso: compramos los tiquetes y esto ya nos impulsa a investigar sobre el destino, y a enfocarnos en nuestro viaje.

Aquí les recomiendo empezar un diario de viajes por cada destino, esto se puede hacer con cuadernos pequeños y livianos como los que yo cargo, en los que voy registrando cada paso que he tenido que dar para hacer realidad esta nueva aventura. Escribir, dibujar o pegar recuerdos de viaje convertirá estos pequeños cuadernos en tesoros que solo después del viaje podrás disfrutar. Además, hacerlo como un manuscrito elimina el riesgo de que se te pierdan notas tan valiosas escritas en tu celular, pues ya me ha sucedido que, donde menos piensas, te roban el teléfono.

Escrito Por : Natalie Rood

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