Lo que dice la ciencia sobre el rasgo SPS

Si buscas información sobre alta sensibilidad en internet, encontrarás miles de publicaciones que afirman que las Personas Altamente Sensibles (PAS) sienten más, se emocionan con facilidad o perciben el mundo de forma diferente.

Sin embargo, una pregunta sigue apareciendo una y otra vez:

¿La alta sensibilidad es un concepto científico real o simplemente una etiqueta popular?

La respuesta es más interesante de lo que parece.

La investigación científica lleva más de tres décadas estudiando un rasgo conocido como Sensory Processing Sensitivity (SPS) o Sensibilidad de Procesamiento Sensorial, una característica de personalidad que influye en la forma en que algunas personas perciben, procesan y responden a los estímulos de su entorno.

¿Qué es la Sensibilidad de Procesamiento Sensorial?

La Sensibilidad de Procesamiento Sensorial (SPS) es un rasgo de personalidad descrito por la psicóloga e investigadora Elaine Aron en la década de 1990.

Según Aron, algunas personas poseen un sistema nervioso especialmente receptivo que procesa la información de forma más profunda antes de responder.

Esto no significa que perciban más estímulos que otras personas.

Significa que dedican más recursos cognitivos y emocionales a procesarlos.

En términos sencillos:

Dos personas pueden vivir exactamente la misma experiencia.

Pero una de ellas puede analizar más detalles, detectar más matices y experimentar una respuesta emocional más intensa.

El origen del concepto: Elaine Aron

La Dra. Elaine Aron comenzó a estudiar este fenómeno cuando observó que ciertos individuos compartían patrones similares:

  • Mayor sensibilidad a los estímulos ambientales.
  • Procesamiento profundo de la información.
  • Elevada empatía.
  • Necesidad de retirarse cuando existía exceso de estimulación.

Tras años de investigación desarrolló el concepto SPS y posteriormente creó la Highly Sensitive Person Scale (HSPS), una herramienta diseñada para medir este rasgo.

Actualmente, la HSPS ha sido adaptada y validada en numerosos países.

El modelo DOES: los cuatro pilares de la alta sensibilidad

Aron resumió las características principales del rasgo SPS mediante el modelo DOES.

D – Depth of Processing

Procesamiento profundo.

Las personas altamente sensibles suelen reflexionar más sobre la información que reciben antes de tomar decisiones o actuar.


O – Overstimulation

Sobrestimulación.

Al procesar una mayor cantidad de información, es más fácil que alcancen niveles elevados de saturación mental o emocional.


E – Emotional Responsiveness and Empathy

Respuesta emocional y empatía.

Tienden a reaccionar con intensidad ante experiencias emocionales y suelen mostrar una elevada capacidad empática.


S – Sensitivity to Subtleties

Sensibilidad a las sutilezas.

Detectan cambios, detalles o señales que otras personas pueden pasar por alto.

¿Es una enfermedad o un trastorno?

No.

Este punto es fundamental.

La alta sensibilidad:

  • No aparece en el DSM-5.
  • No aparece en la CIE-11.
  • No se considera un trastorno mental.
  • No constituye una enfermedad.

La investigación actual la describe como un rasgo de personalidad normal dentro de la diversidad humana.

Del mismo modo que existen diferencias en extroversión o introversión, también existen diferencias en sensibilidad.

¿Cuántas personas son altamente sensibles?

Las investigaciones sugieren que entre un 20% y un 30% de la población presenta niveles elevados de Sensibilidad de Procesamiento Sensorial.

Esto significa que aproximadamente una de cada cinco personas podría compartir características asociadas al rasgo.

Por tanto:

La alta sensibilidad no es rara.

Pero tampoco es la norma.

Lo más sorprendente: la sensibilidad existe en otras especies

Uno de los hallazgos más interesantes es que este patrón no parece ser exclusivo de los seres humanos.

Investigaciones en biología evolutiva han identificado estrategias similares en más de 100 especies animales.

Se han observado diferencias individuales relacionadas con sensibilidad en:

  • Peces.
  • Aves.
  • Mamíferos.
  • Primates.

Esto ha llevado a los científicos a plantear que la sensibilidad podría haber proporcionado ventajas adaptativas a lo largo de la evolución.

¿Por qué la evolución habría conservado este rasgo?

Desde una perspectiva evolutiva, la supervivencia de un grupo no depende únicamente de individuos exploradores o arriesgados.

También necesita individuos capaces de:

  • Detectar amenazas tempranas.
  • Analizar riesgos.
  • Identificar cambios sutiles.
  • Observar patrones.

La sensibilidad elevada podría haber contribuido precisamente a estas funciones.

¿Qué dice la neurociencia?

Durante los últimos años, varios estudios han utilizado técnicas de neuroimagen para investigar la actividad cerebral asociada al SPS.

Algunas investigaciones han encontrado diferencias en regiones relacionadas con:

  • Procesamiento de información.
  • Atención.
  • Conciencia emocional.
  • Empatía.

Estos hallazgos apoyan la idea de que las personas altamente sensibles procesan determinados estímulos de forma diferente.

Sin embargo, la investigación continúa evolucionando y todavía quedan muchas preguntas por responder.

Críticas y limitaciones

Como ocurre con cualquier área científica emergente, el estudio de la alta sensibilidad también tiene limitaciones.

Algunos investigadores señalan que todavía existen debates sobre:

  • Cómo medir el rasgo con precisión.
  • Sus diferencias respecto a la ansiedad.
  • Su relación con el TDAH.
  • Su relación con determinados perfiles del espectro autista.

Por ello, es importante evitar simplificaciones excesivas o autodiagnósticos apresurados.

La alta sensibilidad no es una moda nacida en las redes sociales.

Es un rasgo de personalidad investigado científicamente desde hace más de treinta años bajo el nombre de Sensibilidad de Procesamiento Sensorial (SPS).

Aunque la investigación sigue avanzando, la evidencia actual respalda la existencia de diferencias individuales en la forma en que algunas personas perciben y procesan el mundo que las rodea.

La pregunta ya no es si existe.

La pregunta es cuánto influye este rasgo en nuestra forma de vivir, relacionarnos y comprender la realidad.


Referencias científicas

  • Aron, E. N. & Aron, A. (1997).
  • Aron, E. N. (2010).
  • Acevedo, B. et al. (2014).
  • Greven, C. U. et al. (2019).
  • Lionetti, F. et al. (2018).

¿Existe realmente la alta sensibilidad? Introducción científica al rasgo Sensory Processing Sensitivity (SPS).

 

También te puede interesar:

→ ¿Qué ocurre en el cerebro de una persona altamente sensible?

El modelo DOES explicado científicamente.

 

¿Te has sentido identificado con alguna de estas características?

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Escrito Por : Natalie Rood

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