Ve con el Viento
Cuando estoy viajando en parapente, la brisa toca mis mejillas y me siento liviana, como si dejara por un momento la mochila de la vida en la tierra y estoy solo conmigo; es en ese justo momento en el que estoy presente. Volar con el día muriendo y la noche naciendo es la sensación más hermosa que he podido sentir, y cada vez que vuelvo a subirme a las nubes es como si fuera la primera vez.


